{"product_id":"paralisis-permanente-el-acto-lp-color","title":"Paralisis Permanente - El Acto - LP - Color","description":"\u003cp\u003eTres Cipreses publica \u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e en octubre de 1982 y, de repente, la Movida tiene un problema. Porque mientras unos descubren que ser moderno consiste en ponerse una chaqueta rara y salir en la foto, Parálisis Permanente parecen haber entendido que el asunto iba de otra cosa: de incomodar. De hablar de sexo, muerte, vicio, violencia y obsesión sin pedir permiso y sin preocuparse demasiado por si aquello iba a quedar bien en una revista.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e es el único LP de Parálisis Permanente y también es un disco que parece hecho para durar poco y dejar marcas. Eduardo Benavente, Ana Curra, Rafa Balmaseda y Johnny Canut no necesitan una producción gigantesca para fabricar un sonido enorme. Bajo y batería avanzan como una máquina mal engrasada, las guitarras rascan y los teclados de Curra introducen esa electricidad siniestra que convierte cada canción en una amenaza. Punk, post-punk, deathrock y rock oscuro, sí, pero sin la necesidad de poner etiquetas en la puerta.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAquí no hay demasiadas metáforas sobre el malestar juvenil. Hay “Adictos a la lujuria”. Hay “Bacanal”. Hay “Te gustará”. Hay “El acto”. El deseo aparece como algo turbio, divertido y peligroso; el sexo no es una declaración sentimental sino una actividad potencialmente criminal. Todo está lleno de cuerpos, pulsiones y ganas de cruzar una línea. Y cuando parece que la cosa se va a poner demasiado seria, aparece una sonrisa torcida. Porque \u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e también tiene humor. Un humor negro, claro, pero humor al fin y al cabo.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa banda tampoco tiene ningún problema en robarle canciones a otros para convertirlas en otra cosa. “Héroes”, de Bowie y Eno, pierde la épica y se mete en un callejón. “Quiero ser tu perro” deja de ser simplemente un himno de los Stooges para convertirse en otra declaración de principios: deseo, sumisión, suciedad y electricidad. Parálisis Permanente no hacen versiones para demostrar que conocen la historia del rock. Las hacen porque esas canciones les pertenecen, aunque solo sea durante tres minutos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eY luego está “Tengo un pasajero”, probablemente una de las mejores muestras de lo que hacía especial a la banda. Una canción que parece avanzar con algo metido dentro del estómago, incómoda, pegajosa, paranoica. No hay virtuosismo ni falta que hace. La fuerza está en la repetición, en la voz de Benavente, en esa sensación de estar encerrado con algo que no puedes sacar de tu cabeza. El disco entero funciona así: no busca deslumbrar, busca quedarse dentro.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLo realmente punk de \u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e no es la velocidad. De hecho, muchas canciones ni siquiera la necesitan. Es la actitud. La negativa a comportarse como se espera de una banda joven, española y moderna en 1982. Mientras alrededor se construía una nueva idea de libertad, Parálisis Permanente recordaban que la libertad también podía ser fea, sexual, violenta, incómoda y bastante desagradable. Que no todo tenía que acabar en una copa, una pose y una buena fotografía.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa muerte de Eduardo Benavente en mayo de 1983 convirtió todo esto en otra cosa, pero no hace falta convertir \u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e en una reliquia trágica. El disco ya era suficientemente extraño antes de que la historia decidiera añadirle una última capa de dramatismo. Lo importante está dentro: once canciones que todavía conservan olor a sótano, a cuero mojado, a amplificador barato y a mala idea.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eEl acto\u003c\/em\u003e no suena como un disco que quiera representar una escena. Suena como un disco que quiere escapar de ella. Y quizá por eso sigue resultando tan jodidamente vivo. No hay nostalgia aquí. Hay deseo, paranoia, suciedad y ganas de molestar. \u003cstrong\u003eUn disco oscuro sin pedir perdón por serlo. Un disco punk sin necesidad de correr.\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e","brand":"BCORE","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":55553181188423,"sku":"BCORE-47949","price":38.0,"currency_code":"EUR","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0805\/0475\/0407\/files\/R-10221129-1496155211-8923.jpg?v=1792863050","url":"https:\/\/hcpunk.com\/en-us\/products\/paralisis-permanente-el-acto-lp-color","provider":"MÚSICA AUTÓNOMA","version":"1.0","type":"link"}